El equipo

Raimon Badell i Rosés.

Es uno de aquellos vitivinicultores que viven en la explotación y luchan para conseguir sus objectivos, conocedor que el protagonista absoluto és la uva. Cuando llegó a la finca, ésta había estado durmiendo desde finales del siglo XIX. La ha despertado respetando las características del paisaje dentro de un marco de sostenibilidad y ahora ha vuelto a fluir el aroma a vi. La pasión le viene del padre, apasionado de este paraje familiar y misterioso, con don de gentes. Le hereda el oficio y el resto es una historia sincera de pasión con el mundo del vino. De espíritu inquieto y sensible, acabados los estudios trabaja en diferentes regiones vitícolas de todo el mundo donde se contagia del sueño de embotellar en su tierra. Se le habrán acabado los sueños, ¿o nos volveré a sorprender en breve?